septiembre 02, 2011

Desarrollo prenatal

Como hemos visto el interés por el desarrollo humano fue apareciendo lentamente en la historia de la humanidad a medida, desde distintos ámbitos (psicología, medicina, educación, religión), surgía la necesidad de comprender cómo crecen los individuos, en tanto se sospechaba que lo que pasaba antes de la adultez podría repercutir ella.

De esta manera las primeras incursiones en el estudio de los niños recién datan del siglo XVIII y XIX con los diarios o biografías de bebés (Tiedemann, 1787; Darwin, 1877). De ahí en adelante el campo del desarrollo humano cobra mayor relevancia en el escenario de la investigación mundial, los resultados de los estudios van "descubriendo" la importancia de la infancia, luego de la pubertad y adolescencia, más tarde del ciclo vital en su totalidad, así como de los factores que se asocian al desarrollo en cada etapa. Es decir, a medida que fueron apareciendo diferentes disciplinas interesadas en el desarrollo, fueron surgiendo investigaciones que no tan sólo aportaron a darle importancia a las etapas del ciclo vital, sino además fueron descubriendo los factores asociados al normal y anormal desarrollo en cada edad, y cómo cada etapa va repercutiendo en las siguientes.

La sofisticación de las tecnologías médicas han puesto al servicio de la ciencia una serie de métodos con los que se ha podido conocer en  detalle una etapa del desarrollo que hasta hace unas décadas había permanecido bastante desconocida, se trata de la etapa prenatal. Sin duda las ecografías de los fetos en formación son capaces de mostrarnos algo que antes no podíamos dimensionar: cómo crecen, qué puede hacer, qué les afecta, éstas y tantas otras son preguntas que hoy en día si tienen respuestas.


Etapas del desarrollo prenatal
Etapa germinal
El momento de la fertilización marca el inicio de un largo proceso que finaliza sólo con la muerte, me refiero al proceso del desarrollo humano. En este preciso instante, en la unión de las células sexuales, se encuentra todo el material genético que guiará la estructuración del un nuevo ser, la contribución sencilla y grandiosamente se concentra en los 23 cromosomas que aporta cada uno y que en conjunto arman los 23 pares cromosomáticos que son el sustrato más elemental de todo ser humano.

De esa herencia genética dependen las características de cada uno de nosotros, el genotipo da las instrucciones estructurales que se manifiestan, se expresan en el fenotipo. Una de esas características es el sexo que depende de la conjunción de cromosomas XX o XY.

Se sabe que el par cromosomático 23 contiene la información sobre el sexo del bebé, la investigación a permitido conocer que quienes determinan el sexo de un futuro hijo son los padres, no las madres como tanto tiempo se creyó. El óvulo sólo puede aportar cromosomas X, mientras que los espermatozoides pueden contribuir con cromosomas X o Y, éstos últimos son los portadores de gen de la masculinidad. Por esta razón cuando se unen dos X el futuro bebé será niña, mientras que si el par cromosomático posee la mezcla XY. Pero la determinación del sexo es uno de los innumerables aspectos que darán forma al futuro individuo.

La etapa germinal la tarea termina cuando el blastocito se ha implantado en la pared uterina y las células que lo componen se diferencian en capas que darán origen a los órganos y sistemas del cuerpo, así como también un grupo celular se ha segmentado para formar la placenta y el cordón umbilical. Toda esta serie de cambios organizados sucede durante las dos primeras semanas de gestación, cuando la mayoría de los padres ni siquiera a tomado conciencia del impresionante proceso que ha comenzado.

Etapa embrionaria
Luego de que el blastocito se anida, las células que lo componen se diferencian en capas, de las que respectivamente se desarrollan distintos sistemas y órganos. La capa superior, ectodermo, se convierte en superficie del cuerpo: piel, las uñas, el pelo, los dientes, los órganos sensoriales y el sistema nervioso, incluyendo el cerebro y la médula espinal. La capa inferior, el endodermo, se convierte en el sistema respiratorio. Luego, se desarrolla una capa intermedia, el mesodermo, que se transforma en la dermis (parte interna de la piel), los músculos, el esqueleto y los sistemas excretor y circulatorio.

Durante este período todos estas transformaciones se llevan a cabo de forma muy veloz, y debido a la misma rapidez del desarrollo en este período, el embrión es mucho más vulnerable a las influencias del medio ambiente prenatal. Casi todos los defectos del desarrollo al nacer ocurren durante el primer trimestre crítico del embarazo.


Etapa fetal
Cuando aparecen las primeras células óseas, el embrión se transforma en feto. Hacia los tres meses, ya se han desarrollado la mayoría de los órganos y adquiere las características humanas en su rostro y cuerpo. El corazón ya comenzó a funcionar y se puede escuchar con fuerza. Hacia el final del segundo trimestre el feto duerme, despierta, succiona y cambia de posición. Durante el tercer trimestre la cabeza y el cuerpo del feto se hacen más proporcionados, ya que de acuerdo al principio céfalo-caudal, el desarrollo de las extremidades inferiores es posterior a la zona alta del cuerpo. Tras haber desarrollado los últimos detalles el bebé está listo para nacer.



En síntesis:
Las etapas del desarrollo prenatal se diferencian por la tarea que en cada una se lleva a cabo.
En el período germinal la división celular, que guarda el código genético que dará las instrucciones para el desarrollo del cuerpo y de algunos aspectos de la personalidad, es fundamental. Simultáneamente, durante este período,  el blastocito debe encontrar un buen lugar en el útero que le de protección, ese proceso se denomina implantación.
En el período embrionario la tarea es la especialización celular y el inicio del desarrollo de los sistemas y órganos del cuerpo que se da a toda velocidad, esa misma rapidez hace que el embrión sea vulnerable a que distintos factores alteren la sucesión ordenada de cambios. Los primeros órganos en iniciar su funcionamiento son el SNC y el corazón.
Finalmente, durante el período fetal la tarea consiste en esperar que la maduración de los sistemas y órganos asegure la sobre vivencia post-uterina.


























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